"Creo que el máximo valor de la enseñanza, y de la
cultura, por tanto (quizá de ahí vienen los problemas
de la universidad en todo el mundo), es que la gente
se cree que la cultura es la transmisión de unos
conocimientos de unos que saben mucho a otros que no
saben nada, y que el valor está en el que sabe. Yo, en
cambio, soy de los que creen que el valor de la
cultura está en el que no sabe y quiere saber.
"El conocer, que yo creo que es lo que vale, es el
amanecer en lo que uno cree que es el conocimiento;
pero después de esa ilusión que te produce el conocer,
o cuando crees que conoces, cuando tienes un poco de
sensibilidad, y de estabilidad mental y de
raciocinio, te das cuenta de que has tenido la alegría
de conocer. Pero eso no es conocimiento.
"Es siempre posible más conocimiento; por lo tanto,
llamar conocer a algo es ya muy superficial, es muy
ligero.
"He tratado de ver las razones por las cuales no se
puede conocer algo que está en el corazón de todo lo
que estás haciendo y, desde luego, una de las razones
es que el conocer es lo poderoso y el conocimiento es
para tenerlo en la biblioteca de consulta pero no
decisivo. El conocer en sí es decisivo, como el no
saber es decisivo para poder saber."
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